
El dueño de esta cría de apenas 12 semanas se dió cuenta de que, al contrario que sus hermanos, éste nunca pisaba el barro. Tratándose de un cerdo esta característica es una rareza llamativa.
Cinders es el nombre del animal al que su dueño decidió observar para averiguar lo que le pasaba. Finalmente, descubrió que tenía miedo a la suciedad. Es una patología que se conoce como miso-fobia. La solución ha sido colocarle unas botas de la hija del dueño. De esta forma, ahora el porcino no tiene ningún problema porque sus pezuñas están protegidas del barro.
(Gracias http://www.antena3noticias.com/PortalA3N/noticia.do?categoria=&year=&month=&day=&id=1282876)


1 comentario:
Jajajaja, tú siempre te las arreglas para pillar noticias freaks.
Buen post, buen cerdito-limpio, buenas botas. Podríamos haber analizado semántica/pragmáticamente eso. Aunque le habría quitado la gracia, supongo. Abrazo, cuidese.
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