15 de mayo de 2008

Eso que no se puede decir...

Es frecuente sentir eso, eso que no se puede decir. Eso que por más que trates de explicar y por más que trates de entender, no es suficiente, porque no lo logras ni entender ni explicar. Y está ahí en el pecho agriándose, en las sienes hediendo, y en el torus goteando. Y abres la boca pero no hay nada, tratas de vomitarlo, pero no hay nada. Una masa de aire cada vez más denso comienza a secar las amígdalas, la lengua, el paladar, acartonando la boca. Y contorsionas la cara, pero no eres capaz de explayarte con gestos. Los ojos se desorbitan, se cierran, y sientes rabia. No puedes explicarlo. No pueden entenderte. Porque no sabes cómo explicar que tú no puedes explicarles ni explicarte. Y las lágrimas dejan surcos mudos en las mejillas. Es sólo humedad impotente, una vez más son surcos de impotencia, siempre terminan en lo mismo. Y se secan, y erosionan el rostro con impotencia, y eso es lo único que logras mostrar. Porque tratas y no puedes, porque balbuceas y no hablas, porque piensas y no articulas, porque ni siquiera tú sabes qué eres, ni qué quieres decir. Sólo sientes dentro, sientes eso, eso que no se puede decir. Eso que muta y se revuelve dentro. Pero no lo entiendes, no lo explicas, sólo lo sientes, como afiladas agujas usadas, sólo está ahí y nadie lo entiende.

2 comentarios:

mnna dijo...

oh! que envidia tu blog! pero me gusto mas la tipografia .... bueno nos vemos chauuu

Anónimo dijo...

holi mi sol, que denso , agota, lo hablamos luego,tqm