Saliendo de una prueba, con ganas de estar en mi blog y poner algunas cosas. De Vincent Van Gogh creo que no les hablaré en un tiempo más, no he podido inverstigar más de él, ni tampoco podré en un tiempo cercano...
Pero quizá vale la pena referirme a Zelda Sayre, hace mucho tiempo escribí que comenzaría a tratar de ella y hasta hoy no lo había hecho, seguramente la mayoría no la ubica, y los que si lo hacen debe ser porque: o yo les he dado la lata o porque salió en un ensayo de la PSU del año 2004...
Seguramente al mundo se le hace familiar el nombre de Scott Fitzgerald, ese escritor famoso del tiempo de la recesión de Estados Unidos, que se sumió en el alcohol y las fiestas. Bueno eso es verdad, pero muchos atribuyen su temprana decadencia a una mujer, a su esposa que por lo demás conoció en una fiesta... Bueno, esa mujer era Zelda, que perdió su apellido para cambiarlo por el del hombre que opacó la fama que debería tener.
Seguramente un crítico de arte moderno me diría que su pintura es infantilista y su gracia sólo radica en que tiene relación con Scott, pero para mi es más. Ella quería algo, lo buscó en la bohemia y no lo encontró, lo buscó en la pintura y no lo encontró, lo buscó por el mundo y ni siquiera lo encontró en la ezquizofrenia. Para mí su pintura es un espejo de su búsqueda, por algo pintaba cuentos infantiles y de hadas, buscaba un mundo de hadas... un mundo que sólo en la pintura podía existir, porque Scott había hecho que en la escritura también desaparecieran... corrió con ellos y los salvó de esa literatura moderna, los hizo pintura y ahí nadie va a poder socavar... pero son reales solo en la pintura...
24 de abril de 2006
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3 comentarios:
Veo que cambiaste el look del blog...
Cariños.
PS: Sí sabía de ella, pero no porque me hayas dado la lata =)
me gustaría ver alguna de sus pinturas, y saber mas de ella.
besos y abrazos
holograma
Extraño encontrarse con una admirador de esta señora...peculiar...debo decirle que coincido con todas las críticas que usted cita sobre ella: no la encuentro gran aporte, sin embargo, si ella no hubiese aparecido en la vida de Fitzgerald, sguramente este no hubiese escrito "A este lado del paraíso"...verás...Fitzgerald no es un escritor perfecto, de hecho se habla muchísimo más de su vida que de su obra...sin embargo tiene algo, algo que hace que una vez que empiezas a leerlo, sea difícil dejar de hacerlo...ese algo tiene que ver con algo que a usted parece repugnarle: la realidad...con todas sus (efímeras) grandezas y todas susu miserias...personajes como Gatsby y Dick Rivers son de una humanidad entrañable...repugnantes y a la vez adorables, en general, seres frágiles...Tiendo a pensar que, tanto la imagen que usted como yo tenemos de Zelda es un invento de Fitzgerald...dígame sinceramente: ¿cree que alguien sabría de ella si no se hubiese casado con el autor de "Los bellos y los malditos"?...difícil no?...esas ,mujeres caprichosas, esquivas e irresistibles como Daisy de "El gran gatsby" no son sino un reflejo de Zelda...pienso que ni siquiera en la buena literatura - menos aún en la vida- existen víctimas y victimarios; ni buenos ni malos; ni Zelda destruyó a Scott ni viceversa....se necesitaban, Scott llevaba la autodestrucción en la sangre, de ahí su obseción por la escritura...esa urgencia que lo tuvo metido entre sus papeles hasta el mismísimo día de su muerte...no necesito que nadie lo impulsara hacia el abismo...Zelda, por otra parte n o lo hacía tan mal, pero su arte no era más que terapéutico...una manera de sobrellevar su esqizofrenia...no tenía el talento, la chispa de Fitgerald, ni menos aún esa imprescindible cuota de lucidez que es sólo de los genios...en fin Sole, te he regalado tantos libros que no estaría mal que te regalara otros libros de Fitgerald aparte del primero que, en realidad no te lo regalé, te lo ganaste...
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