Llegando recièn de un delirio tremens. Ayer fui a un carrete de mis compañeros de universidad, me causó mucho alivio ver que estaban en su mayoría los que conozco y me caen mejor.
Quedamos de juntarnos en el Metro Santa Lucía para ir todos a Huechuraba (cabe decir que jamas habia ido allí y si me hubieran dicho que estaba en Budabi, les habría creido). Nos sentamos con una amiga a esperarlos, yo lei y ella compro pan. De repente se escucharon unos gritos que no podían venir de gente que estuviese 100% sobria; "¡Dale Saulo!" a medida que se acercaba el sonido, escuchaba las mismas voces entonando el himno de la U. Catolica... Miré a mi derecha y era verdad lo que habia supuesto, eran todos ellos jugoseando. Estuvimos sentados un rato.
Nos subimos a un micro (¡pobre micrero y pasajeros!) Era delirante, gritos, bailes, cantos, todo a bordo del autobus con gente ademas de nosotros arriba.
Para alivio del conductor nos bajamos en un lugar que jamás habia visto, si quiera en sueños y nos fuimos a la casa. Compraron trago y ¡wow! ¿se imaginan un choque de un camion de jugos Watts con otro Andifrut? Bueno más o menos asi era el jugo que dimos; bailamos, conversamos, jugamos cartas, tomamos, comimos (un sabroso pan con... pan), realmente lo pase muy bien, hubieron algunos altercados y casos a lo Michael Jackson que por suerte no llegaron a hacerme tia de ningun niño a tan temprana edad.
Como a las 3 de la mañana Hipnos comenzò a hacerse presente en mi humanidad, obviamente quize entregarme a sus nubes soporiferas mas siento un grito: "¡Brujita!¡Bailemos!" y de pronto como con un resorte me tiraron de la cama, me parararon, y cuando asumí que no era un sueño, me vi bailando... al rato Hipnos nuevamente me llamò pero: "¡Sole bailemos! y me vi arrastrada de la tentadora cama, luego en el piso y luego cavernicolamente llevada a la pista de baile... Por fin podria dormir un rato y ¡pum!: "¡Bailemos!. Yo estaba en la orilla de la cama y dos personas mas hacia el otro lado y aquel ente bailarin tomó de la mano a la persona del medio que arrastró con migo al piso y adivinen... a la pista de baile.
Ya tarde, no se que hora era, me pude acostar por fin, me acurruque en una almohada humana e Hipnos tratataba cada vez más enojado llevarme a las campiñas de los sueños pero se escuchaban gritos: "¡Ingeniero! ¡anda donde tu esposa y tus hijos!", "Saulo ...bla bla", "esa cancion es la raja"(detras cumbia), y un diálogo notable entre dos recientes estudiantes de literatura ebrios discutiendo sobre que era lo que les llenaba.
El sueño pudo llegar escuálidamente y hacerse presente alrededor de una hora hasta que escuché de nuevo invocaciones raras de mis compañeros, planchas sobre Camilo y cosas estrañas. Les puedo asegurar que todo es verídico, hay registros televisivos de esto que son más comprometedores que cualquier cosa que haya dicho aqui.
Ahora estoy con sueño, con lata, con estudio pendiente y Uf! gracias a "Ña"*(1) sin caña.
*(1) Palabra extraña del diccionario que al descubrirla, paso a ser mas que su significado y casi un numen.
9 de abril de 2005
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