11 de enero de 2005
cualquiera
Levantarse, hacerse el ánimo de lavar la cara, luego de bajar los peldaños con Morfeo a la espalda. Preparar el desayuno, Ducharse y luego de vestirse darte cuenta de que estas sumamente atrasado. Correr a tomar un taxi, el que posiblemente ira más lento de lo que te molestaría y correr al lugar donde debías estar a cierta hora ya tarde. Esperar… todo el día tras uno que otro bocadillo y paseo. Volver a casa y recostarse. La vida se vuelve rutina, eso es agobiante.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario